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CONFIANZA Y TRAYECTORIA DE UNA EMPRESA LIDER EN EL MUNDO
Desde 1936, Culligan
es el experto mundial en servicios y tratamiento de agua tanto
para el consumo del hogar y comercio como para su uso en diversos
procesos industriales, estos últimos abarcando servicios
y productos tan diversos como tratamiento de efluentes, grandes
plantas desalinizadoras ó servicios de red para municipios.
En la Argentina, a través de su marca Culligan-Sparkling,
Culligan es la empresa número uno
en el servicio de entrega de agua Premium a domicilio para hogares,
oficinas, comercios e industrias. Culligan-Sparkling
tiene oficinas en Buenos Aires y Gran Buenos Aires, La Plata,
Zárate-Campana, Rosario, Santa Fé y Córdoba.
Si
bien el origen de la fuente del agua es importante, más
importante es asegurarse que el agua tenga un filtrado y tratamiento
bactericida que asegure sus condiciones de potabilidad. El agua
de Culligan
Sparkling
es la más pura y saludable ya que cuidadosamente se purifica
mediante un sistema altamente tecnificado siguiendo las normas
del NSF (National Sanitation Foundation), la FDA (Food and Drug
Administration) y las de Culligan International. Además
todo el proceso es estrictamente controlado por nuestro propio
laboratorio con tecnología de punta para asegurar la calidad
del agua.
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Este
proceso altamente automatizado consiste en dos grandes etapas:
1) Tratamiento y purificación:
El agua se filtra a través de filtros de arena que retienen
las partículas en suspensión obteniendo excelentes
niveles de cristalinidad. Luego pasa por filtros de carbón
activado cuya función es eliminar el cloro y la eventual
presencia de contaminantes orgánicos que pueda contener
el agua.
En el tercer filtrado el agua pasa a través de distintas
etapas de filtros micrónicos, lo cual permite la retención
de bacterias y partículas en suspensión hasta 5
micrones. (1 micrón = un milésimo demilímetro).
El
agua luego es ozonizada en una cámara de contacto de acero
inoxidable. El ozono tiene un poder bactericida 30.000 veces superior
al cloro, lo que permite obtener agua bacteriológicamente
pura sin bacterias ni virus nocivos para la salud. Luego de eliminar
la vida orgánica, el ozono se transforma en oxígeno,
no quedando rastros de olor ni sabor en el producto.
2) Lavado y llenado de los botellones:
Antes de ingresar al lavado, los botellones se inspeccionan manualmente
uno a uno para detectar la presencia de olores y partículas
extrañas en los mismos. El lavado se realiza automáticamente
en 5 etapas con altas temperaturas y productos detergentes aprobados
por el FDA. Los distintos enjuagues se realizan con agua hiperozonizada
(con alto contenido de ozono) para eliminar cualquier vestigio
orgánico que hubiera podido quedar y asegurar la esterilidad
del botellón hasta que llegue a la etapa del llenado. El
llenado y envasado es absolutamente automático. Tanto el
ambiente de lavado como el de llenado son controlados en una atmósfera
estéril para asegurar y mantener la excelente calidad obtenida.
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